1.4. Anamnesis y exploración dirigida

La anamnesis inicial ha permitido situarnos delante de una cefalea aguda o una cefalea recurrente y hemos dirigido el interrogatorio al encuentro de signos y síntomas de alarma para situarnos delante de una cefalea secundaria o primaria. En el punto anterior, hemos dado las claves clínicas para diferenciar clínicamente los diferentes tipos de cefalea y así llegar a una hipótesis diagnóstica. En este punto abordaremos más específicamente cada una de ellas a partir de la anamnesis y de la exploración física.

Es imprescindible interrogar sobre los antecedentes personales y familiares básicos, episodios previos, perfil temporal, forma de instauración, frecuencia de aparición, localización, cualidad (opresivo, pulsátil, urente, sordo, etc.), síntomas acompañantes (náuseas/vómitos, fotopsias, escotomas, focalidad neurológica concomitante, circunstancias en las que agravan o alivian el dolor (luz, ruido, menstruación, bipedestación, alimentos, tos, etc.).

Icono IDevice Tabla 1.3. Claves diagnósticas para cefalea. Historia clínica

Exploración física

Dentro de la exploración física es importante una valoración del estado general y de las constantes vitales.

La presencia de fiebre, taquicardia, taquipnea e hipotensión nos orientaría hacia un cuadro de infección intracraneal.Obviamente, es imprescindible una exploración neurológica completa, que contemple, en primera instancia, el nivel de consciencia, atención, orientación, memoria y lenguaje, la alteración de los cuales nos orientará a una cefalea secundaria.

La auscultación de la cavidad craneal alterada se describe en las malformaciones arterio-venosas (MAV).

La palpación del cráneo debe hacerse siempre ante el antecedente de un traumatismo craneoencefálico.

Deben auscultar y palparse las arterias carótidas y temporales, la tortuosidad y rigidez orientarán a la arteritis de Horton.

Asimismo, se deben explorar los senos paranasales y el oído medio y externo ya que son la puerta de entrada de infecciones intracraneales.

Hay que hacer una valoración de la audición.Debe valorarse en la columna cervical, pero también la contractura cervical que se asocia a cefalea tensional.

Se debe explorar el fondo de ojo: la presencia de papiledema nos orientará hacia una patología orgánica subyacente, movilidad ocular extrínseca y pupilas, alteraciones que orientarán a cefaleas secundarias.

La potencia muscular masetera nos orientará hacia arteritis de la temporal si está alterada y finalmente reflejos tendinosos, sensibilidad y alteración de la marcha.

Resumen